viernes, 7 de marzo de 2014

Las Diferencias


Las diferencias son a veces eso que nos complementa, un rompecabezas no se llena con figuritas repetidas, bue entre otros hits yo no sé que onda en los otros libros de esta psicóloga chilena Pilar Sordo pero:“¡Viva la diferencia!” que me obligaron leer en facultad; me resulto muy interesante, con muchas cosas acertadas, el video conferencia incluso divertido, recomendable. El libro, “¡Viva la diferencia!”, inicia con la explicación de su inspiración para investigaciòn. Pilar Sordo, escuchó en su consulta de muchas mujeres que se quejaban sobre su infelicidad y, peor aún, esta infelicidad se debía a factores externos, es decir, lo que los demás piensen, hagan, sientan o digan determinará nuestra felicidad. Mientras que en los hombres, su felicidad dependerá de sus logros, metas y obstáculos…entonces llevo a cabo una investigación sobre estas diferencias generalizadas( no significa que todas seamos así) sobre lo femenino y masculino que resumidamente se podría decir: Las Mujeres: Tenemos una tendencia a retener (siempre estemos guardando cosas “por si acaso”, pero esto nos afecta negativamente ya que nos adherimos a conflictos y angustias aún cuando éstas situaciones ya se hayan solucionado. En el caso de los Hombres un conflicto solucionado será un conflicto olvidado; las mujeres tenemos la necesidad de ser necesitada, valoramos más los procesos que objetivos, los detalles, somos de hablar mucho, necesitamos contar los problemas, tenemos una capacidad multifocal (que es lo que se entiende como que las mujeres podamos hacer “más de una cosa a la vez”, lo que no necesariamente es una ventaja ya que muchas veces esto causa gran agotamiento o que no se esté completamente concentrada en lo que se esté haciendo. Esto último se vincula también a lo difícil que es en una mujer “soltar” ya que al estar concentrada en varias cosas a la vez le dificulta en discriminar y discernir qué debe dejar de hacer y qué continuar por lo que este ítem y anteriores incrementa en la mujer la dificultad en las mujeres en el manejo de los tiempos personales, la queja y la ansiedad. Por otra parte somos más auditivas, sensitivas, intuitivas…pero más externalizadoras( es decir que la causa de felicidad o infelicidad depende de otros) y la otra parte más tragicómica es que tenemos la tendencia compulsiva al Pensamiento Mágico; ese que viene gracias a Disney por el cual probablemente entonces no solo buscamos al Príncipe Azul, sino buscamos lo perfecto (que no existe claro) o que nos centramos siempre en lo que hace falta. Es decir se dice la mujer en un hombre no sabe lo que quiere, porque haga lo que haga el otro va estar mal; buscamos además un adivino que tenga una bola de cristal en vez de en cambio por ejemplo valorar que si le pido algo y hace es amor. Los hombres en cambio tienen tendencia a soltar, necesitan sentirse admirados, más internalizadores (tendencia a internalizar la felicidad y sus logros e la causa de su infelicidad se debe a la presencia de obstáculos que encuentra para llegar a su objetivo;todo depende de si mismos), necesitan sentirse admirados, centrados en objetivos, no cuentan problemas hasta que los tiene resueltos ( es decir la mayoría sufre de incapacidad para estructurar soluciones, de valorar los procesos, estructurarlos, aprender de dificultades porque y que problemón si no logran lo que quieren y encima se estuvieron tragando todo ese estrés ), son monofocales: los hombres tienen una capacidad de concentrarse con mayor facilidad en una sola cosa es decir tipo no se pueden concentrar en la letra y música de una canción y por asi decirlo además de metafóricamente, son más visuales (les seduce màs lo estetica); y si bien son más simples como solemos decirles quizas no equivocadamente, al menos son más concretos y de pensamiento realista. Además el motor que mueve a las mujeres está principalmente determinado por su vida afectiva, una mujer estará mejor si todos quienes las rodeen estén bien con ella, en cambio en los hombres se encuentra bien a medida que logra sus objetivos y metas. Los cuentos de hadas han proporcionado una gran influencia en nuestras conductas psicológicas a lo largo del tiempo. En cuentos como “Blanca nieves” y “La Bella durmiente”, las protagonistas esperan a que un hombre, en este caso príncipe, las saque de su estado de infelicidad ya que se encuentran en un estado de “casi-muerte” debido a su ausencia. Esto nos quiere decir que los hombres “nos dan la vida que no tenemos” y nos recalca que la infelicidad se debe, nuevamente, a que nuestra felicidad se determinará por factores anexos a nosotras mismas. Pero no sólo eso, se demuestra a las mujeres como seres envidiosos y vengativos ya que en todos estos casos son las madrastras, hermanastras, brujas y hadas malas las causantes de esta infelicidad que además se deben a la falta de padre o príncipe. Esto nos hace ver, tanto a hombres como mujeres, que el príncipe está obligado a cumplir con ciertos requisitos: posición social, estabilidad económica, gentileza, ternura, belleza y una lista más larga. Por lo que nosotras como mujeres nos crearemos un estereotipo de hombre ideal basado en el “Príncipe azul” y los hombres también querrán cubrir nuestras expectativas. De este tema surge otro, el Pensamiento mágico y el pensamiento real. El pensamiento mágico podría ser la causa de la infelicidad femenina debido a las altas expectativas que tenemos hacia las cosas que en el caso de no cumplirse generará gran frustración. Estos dos tipos de pensamientos condicionan sólo a las mujeres ya que en los hombres hay sólo una estructura lo que aparentemente demuestra una mayor capacidad de disfrutar lo cotidiano ya que su pensamiento está determinado sólo por lo real y concreto en ellos. Y acá se encuentra la explicación del por qué las mujeres nos quejamos tanto y es consecuencia del pensamiento mágico. Cuando nos quejamos lo hacemos porque la vida no es como yo quería que fuera, quienes nos rodean no son como yo esperaba que fueran o aún peor: el hombre que tengo a mi lado no es el “príncipe azul” que yo esperaba tener. Esto nos impide ser felices en toda su plenitud ya que es muy improbable que los hombres jamás cumplan con nuestras expectativas de hombre ideal y que si no somos capaces de apreciarlos tal cual son nunca estaremos satisfechas plenamente. A pesar de que el complemento es necesario en cada género, el exceso de uno es negativo y es lo que está pasando actualmente, por lo cual la propuesta es que cada persona identifique estos rasgos que le complican para superar la infelicidad y obstaculización a la plenitud que les implique. Las mujeres están dejando cada vez más su feminidad y esto es gracias a que en reiteradas ocasiones escuchan a sus madres decir que ser mujer es un “cacho,parto”, entonces estas no quieren repetir la historia de sus madres, abuelas, etc. Es decir, las mujeres están reteniendo cada vez menos, lo que no sería malo si es que las mujeres no usaran la agresividad como método de protección. Hoy en día la feminidad se ve como algo malo, entre más masculinas, mejor y por ello también tanto feminización del hombre. Es de total importancia que estas diferencias se analicen y que seamos capaces de estar en un equilibrio de lo femenino y lo masculino, ya que no sólo nos sirven como persona si no con lo que transmitimos a nuestro entorno y a las próximas generaciones, ya que si no solucionamos ni estamos en armonía con nosotros mismos haremos que estas diferencias se alteren cada vez más hasta un punto que sea imposible su armonía para poder así si amar bien. ----------------------------------------------------------------------- ¿¿Y ustedes que piensan?? yo hay cosas que tengo de los hombres aunque supongo por haberme criado con muchos hombres como internalizar mi felicidad, logro, necesidad de admiración, y hasta incluso antes era muy raro que cuente mis problemas aunque bueno mi carrera, amistades, psicóloga y hombres que no hablan me cambiaron ese mal hábito. Car Jung hablo tambien bastante sobre el Anima y Animus que serían el lado femenino del hombre y masculino de mujer entre otros. Saludos!.

1 comentario:

G a b y* dijo...

La verdad que me resultó interesantísimo, y a medida que te leía, iba asociando ideas y reflexiones con personas y hechos conocidos.
A veces uno piensa desde lo externo, sin profundizar y le pasa por arriba a algunos detalles, por eso este pormenoizado estudio, me ha llamado la atención y me ha dejado pensando.
Muy bueno Gabriela, gracias por compartirlo!
Besos!
Gaby*